Parece que el tiempo nos da un poco de tregua y nos deja disfrutar de nuevo del sol. ¿Y si aprovechamos y nos animamos con un vestido corto?

 

Sin dejar de ir abrigada, me gusta apostar por los vestidos y combinarlos con botas o botines. En esta ocasión el vestido es ceñido y por ello lo equilibro con una chaqueta de lana oversize; si es un look de mañana, con zapato plano y prendas grandes, creamos un estilismo informal. En cambio, si lo combinamos con un zapato de tacón y una blazer, obtendremos un outfit más serio y arreglado.

Las bufandas, pañuelos y fulares son mi perdición. Dan un toque de color muy personal a cada look. Suelo tener debilidad por los colores llamativos que nos den mucha luz en los días más grises. Esta combinación es el claro ejemplo de que los complementos cambian por completo un outfi y hacen de un vestido sencillo de algodón, un look cómodo y con estilo propio.

 

 

Espero que os guste,

 

Besos,

 

EC.